Por: Oscar De La Hoz S.
Después de ver dos titulares
en los medios de comunicación, he quedado preocupado… en Barranquilla, la
fiesta del color (Color Rum) y en Medellín, día sin pantalones. Me pregunto ¿esa
vaina qué es? Por qué tenemos que alienarnos a unas cosas que no nos
pertenecen, ¿a eso le llamamos modernismo?
Pobre de Daniel José con
esta sociedad que le espera, nos hemos convertido en zombis virtuales, falsos
intelectuales y modelos de fotografías. Puedo apostar lo que sea que más del 90
por ciento de todos los que fueron a Color Rum y en Medellín salieron sin
pantalones, lo hicieron por recibir un like en las redes sociales, o como diría
el viejo Lucho, por esmpantajopiar.
Siento que estamos perdiendo
el sentido de lo que vamos a dejar, estas
modas culturales, nos están dejando sin preservación de la cultura, porque
vivimos en procesos culturales momentáneos, recuerdo que mis preocupaciones
eran si salir a patear bola toda la tarde en la calle o quedarme viendo Súper
Campeones o Caballeros del Zodiaco, ahora no, las preocupaciones de los pelaos
es que lo dejaron de seguir en las redes sociales, entonces si esto sucede se
llega al punto de adoptar características que no son propias de la personalidad
de la gente, por ejemplo ahora con Instagram y Twitter, se ve a la gente
montando unas vainas para generar populismo.
Ahora ser popular tiene
mediciones cuantificables, por cuanta de seguidores tengas en las redes
sociales, así se mide el nivel de popularidad y muchas de esas personas, no son
en persona ni el 10 por ciento de lo que reflejan en esos espacios de
comunicación.
Es tanto el consumismo que
se vive en la actualidad, que hace unos años atrás, nombrar la palabra
“Champeta” era lo peor, si invitabas a una de estas personas que se creen
“pupis” lo primero que decían era: “yo qué voy a bailar eso”, ahora se ven
montando videos bailando, con camisas y gorras con la palabra “I LOVE
CHAMPETA”.
Por eso trataré de
inculcarle a Daniel José, que juegue con tierra, que el Vallenato es lo mejor
de este mundo, que la salsa, la champeta y todos los ritmos caribeños, eso se
tiene que guardar y echarle llave en el alma, enseñarlo a nadar y que disfrute
el mar, que no se vaya a sentar y a tomarse fotos, enseñarle lo que me enseño
papá y mamá, que el costumbrismo provinciano es hermoso y la herencia de
nuestros mayores va arraigada al sentir al otro.
Enseñarlo a continuar con la
tradición de la bacaneria, ya que como dice el general de la bacaneria, Nelson
Pinedo “gozate la vida bacana y tradicional, que lo demás te lo da el mismo
sabor caribe”.
Nelson Pinedo: El General de la bacanería.
Mi herencia será dejarle una
tradición que ha venido de generación en generación, ser un heredero del
bordillo.
Esto es lo realmente nuestro, conservarlo está en nuestras manos.


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